Con más de 70 años de trayectoria, la firma era reconocida por elaborar productos bajo la marca La Suipachense y llegó a emplear a más de 140 trabajadores.
La resolución de la justicia llegó en noviembre de 2025 y marcó el fin de una empresa que supo ser referente en la zona norte bonaerense. La planta llevaba más de tres meses paralizada y los empleados mantuvieron un acampe hasta ese momento frente al establecimiento reclamando salarios adeudados y respuestas sobre su futuro.

La quiebra fue decretada por el Juzgado en lo Civil y Comercial de la ciudad bonaerense de Mercedes tras constatar el incumplimiento del acuerdo preventivo que la compañía había firmado con sus acreedores. Según la resolución, la firma acumulaba deudas millonarias.
El juez también destacó que la planta estaba paralizada desde hacía tres meses, lo que agravó la situación de los trabajadores y consolidó el cuadro de insolvencia.
Como parte del fallo, se ordenó la clausura del establecimiento, el bloqueo de cuentas bancarias y activos a nombre de la firma y la intervención de la Sindicatura.

La empresa, establecida hace 70 años, se transformó en un emblema para la comunidad de Suipacha y localidades adyacentes como Chivilcoy. Su producción abarcaba leche y derivados tanto para marcas propias como para terceros.
El conflicto se inició a mediados de 2025, cuando la compañía despidió a nueve administrativos y comunicó posibles recortes adicionales. Desde ese momento, los sindicatos denunciaron atrasos salariales y falta de aportes, mientras que la producción se paralizaba por completo.
Crédito: Perfil (CABA)