Las enfermedades cardiovasculares, que incluyen complicaciones en el corazón y los vasos sanguíneos, son la principal causa de muerte prematura y discapacidad, tanto en Argentina como en el mundo, según el Ministerio de Salud de la Nación.
No existe una edad única para comenzar a hacer los chequeos cardiológicos. Pero detectar una patología a tiempo es mucho más útil que hacerlo cuando hay una enfermedad demasiado avanzada.
En la adolescencia, la transición del médico pediatra al clínico o cardiólogo clínico permite continuar los chequeos de salud. Quienes llevan adelante una mala alimentación o presentan factores de riesgo son quienes especialmente deberían realizar consultas.
La alimentación equilibrada, la práctica regular de actividad física y los controles médicos periódicos son fundamentales para resguardar la salud.
La doctora Marta López Ramón, especialista en cardiología pediátrica del Hospital Quirónsalud de Zaragoza, recomienda cinco prácticas que pueden implementar los padres desde temprano para prevenir patologías cardiovasculares:
Crear rutinas saludables sin esfuerzo
Llevar una alimentación saludable
Moverse en familia
Usar pantallas con control
Dejar el tabaco

La Gaceta (Tucumán)