El pasado miércoles 3 de junio ingresó el expediente 19.950/26 a la Cámara de Diputados de la provincia. La iniciativa es autoría del senador provincial Gustavo Valdés. Propone la creación de la «Agencia de Desarrollo, Promoción de Inversiones y Comercio Exterior de Corrientes». Sería una oficina destinada a promocionar la marca de la provincia para atraer inversiones.

La propuesta genera diferencias en medio del ajuste que atraviesa el país y la administración correntina. En esta última, aparecen dificultades financieras en áreas sensibles como la salud y la educación.
En los últimos meses, las redes sociales están “inundadas” con pedidos solidarios para atención médica no disponibles en los centros sanitarios de la provincia.
En medio de esa realidad, propone la creación de representaciones estables en diferentes lugares del país. Para los analistas políticos, demandará al erario provincial una importante erogación inicial y fija, sin resultados garantizados.
Los gastos comenzarían con pasajes internacionales y viáticos cotizados en dólares para quienes asuman esa responsabilidad. Incluso, podrían multiplicarse por la cantidad de veces que demanden las negociaciones con las corporaciones privadas a las que se intente convencer sobre las bondades correntinas.
En medio de la ambiciosa propuesta, bajo control directo del gobernador de turno (hoy, Juan Pablo Valdés), también se advierten serios déficits en infraestructuras básicas para la llegada de las empresas extranjeras.
El deterioro de las rutas pavimentadas y la falta de mantenimiento de los caminos rurales es una dificultad para los productores e industriales que ya apostaron por la provincia.
También se generan dudas sobre la necesidad de abrir representaciones diplomáticas comerciales del Estado provincial cuando el Gobierno argentino tiene una amplía red de embajadas y consulados que se ofrecen a realizar la misma tarea.
Incluso, pareciera una contradicción cuando hace pocas semanas diferentes funcionarios, entre ellos, el vicegobernador Pedro Braillard Poccard, destacaron el rol de los funcionarios de la cancillería para gestionar mesas de negocios en diferentes países del mundo.
Aquellas gestiones, iniciadas por Nación, desembocaron en mesas de negocios concretas llevadas a cabo y organizadas en países como Estados Unidos y Brasil.
Además, hay que recordar que una parte importante de los gobiernos extranjeros tienen representantes diplomáticos y comerciales en la ciudad de Buenos Aires y otras del país.
Por ello, la oportunidad de ofrecer las bondades correntinas podría comenzar con ministros, secretarios y subsecretarios de la administración provincial yendo a sus oficinas. Una alternativa que reduciría los costos que terminarían engrosando, con resultados inciertos, los gastos del tesoro correntino.
