Otra tragedia sanitaria sacude a Formosa y expone el colapso del sistema

Lo que debía ser una escena de vida terminó convertido en una postal de abandono. En el centro de salud del barrio Viejo, en Ingeniero Juárez , una mujer con trabajo de parto avanzado fue obligada a esperar en un pasillo mientras solicitaba asistencia. Minutos después, dio a luz en el suelo. Su bebé falleció.

El hecho ocurrió en las últimas horas y rápidamente generó conmoción e indignación en la comunidad. Testigos relataron que, pese a los reiterados pedidos de auxilio, el personal del lugar le indicó que debía aguardar el traslado en ambulancia hacia un hospital de mayor complejidad. Esa ambulancia, según denuncian, nunca llegó.

«Le decían que no había ambulancias, que esperara afuera», sostuvo una vecina que presenció la dramática escena. Sin atención médica inmediata y en condiciones absolutamente precarias, el parto se produjo en el pasillo del centro asistencial. Minutos después, se confirmó la muerte del recién nacido.

La tragedia no es un hecho aislado. Se trata del segundo caso de similares características registrado en pocos días en el oeste formoseño, lo que enciende alarmas sobre el estado real del sistema de salud pública en zonas alejadas de la capital.

El dato político no pasa desapercibido: el episodio ocurre a escasos días del recambio en el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia. Lejos de traer respuestas o mejoras en la atención, el cambio de conducción deja al descubierto una estructura sanitaria frágil, desbordada y sin capacidad de respuesta ante emergencias básicas.

Familiares de la víctima, junto a vecinos del barrio, apuntan directamente contra la falta de recursos, la ausencia de ambulancias operativas y la negativa a brindar atención primaria en situaciones críticas. «Siempre es lo mismo: no hay médicos, no hay ambulancias, no hay respuestas. Pero esta vez murió un bebé», expresó un allegado.

La comunidad exige ahora la intervención urgente del hospital regional y la apertura de una investigación que determine responsabilidades. La sospecha de negligencia médica crece, al igual que el reclamo por condiciones dignas de atención en una de las regiones más postergadas de la provincia.

Mientras tanto, el silencio oficial profundiza la bronca. Porque cuando la respuesta del sistema es esperar —y la espera termina en muerte— ya no se trata de fallas aisladas, sino de un modelo que hace agua donde más debería cuidar: en la vida.

Otra tragedia sanitaria sacude a Formosa y expone el colapso del sistema

Prensa Libre (Formosa)