Opinión: Camión desobstructor hidrojet-vactor: ¿nuevo maquillaje para tapar el plan hídrico que no se hizo en Corrientes?

Escribe el Ingeniero Marcelo Cerdán
Esta compra puede llegar a ser acertada. Pero cabe preguntarse: ¿es una respuesta real ante el fenómeno El Niño, o es otro maquillaje para poder decir que «se está haciendo algo»? Y si se está haciendo algo, ¿cómo es realmente? ¿Dónde está el diagnóstico, el cronograma, la obra concreta que lo respalde?
El fenómeno ya estuvo, en distintas oportunidades, prácticamente en las puertas de la ciudad. Si ya se sabía que podía volver a pasar, ¿no era más eficiente primero analizar el estado real del plan hídrico existente, hacer una planificación seria, verificar qué elementos realmente hacen falta y recién ahí publicitar una compra y un cronograma de obras? ¿O este anuncio es, otra vez, maquillaje sobre un plan hídrico que no se conoce en qué estado está?
Vale una pregunta más, teniendo en cuenta que el actual intendente fue Ministro de Obras Públicas de la provincia antes de asumir: ¿conoce en profundidad el estado real del plan hídrico municipal y por eso mismo evita publicitarlo, precisamente porque buena parte de lo comprometido no se ejecutó?
LA COMPRA, TAL COMO SE PRESENTÓ
La Municipalidad incorporó un camión desobstructor —con sistema hidrojet (agua a alta presión) y vactor (aspiración de sedimentos)— y renovó parte de su flota, presentado como respuesta al fenómeno El Niño.
El secretario de Obras Públicas, SEBASTIÁN GÓMEZ DE LA FUENTE, explicó el funcionamiento técnico del equipo. El secretario de Movilidad Urbana, YAMANDÚ BARRIOS, resumió el criterio de gestión detrás de la compra: «En la Argentina del siglo 21 es importante gobernar con sentido común. Eso quiere decir invertir cada peso sanamente y exprimir cada centavo».
Es una compra AISLADA: no viene acompañada de ningún diagnóstico propio publicado, ningún cronograma de obras hídricas, ninguna meta de resultado ni una rendición de qué se hizo y qué no se hizo en estos años.
QUÉ ES REALMENTE GESTIONAR EN EL SIGLO XXI
Gobernar con sentido común y cuidar cada peso es administración de compras, una parte chica de gestionar, no el todo. Una gestión del siglo XXI se apoya en:
DIAGNÓSTICO PREVIO CON DATOS: relevar los puntos críticos reales antes de decidir qué comprar.
PLANIFICACIÓN POR PRIORIDADES: ordenar las obras según su impacto real, no según la urgencia mediática del momento.
INDICADORES DE RESULTADO (KPI, en castellano simplemente eso): metas numéricas verificables, para saber si algo funcionó, más allá del anuncio.
RENDICIÓN DE CUENTAS PÚBLICA: mostrar qué se prometió, qué se ejecutó y qué quedó pendiente.
Sin ese marco detrás, un camión —por más moderno que sea— es una herramienta aislada, no una estrategia.
Registro fáctico, no acusación.
PD : en el primer comentario les dejo la planificación realizada en 2025 por el equipo de la ex candidata a Intendente Griselda Rios , un ejemplo de planificación del siglo XXI.
Opinión: Camión desobstructor hidrojet-vactor: ¿nuevo maquillaje para tapar el plan hídrico que no se hizo en Corrientes?
* Mag. Ing. Marcelo Cerdán — Analista Científico y Político Independiente