El ministro de Economía dijo que, “pase lo que pase, el kirchnerismo no es opción porque la gente sabe que es el infierno” y remató: “Kicillof nunca va a ser presidente de la Argentina pase lo que pase”.
también afirmó que la peor etapa de la crisis financiera quedó atrás y proyectó que las compras de divisas del Banco Central alcanzarán entre los 17.000 y 24.000 millones de dólares.
Durante un encuentro con empresario brasileños, el funcionario defendió la vigencia del programa económico, aseguró que la actividad acumula dos años de crecimiento sostenido y descartó cualquier posibilidad de un regreso electoral del kirchnerismo, apuntando directamente contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Caputo fundamentó el optimismo oficial en una serie de indicadores recientes que muestran una baja persistente de la inflación, una recomposición paulatina de los salarios formales y un repunte en la recaudación fiscal. Agregó que el orden macroeconómico actual permitió neutralizar los riesgos de default o confiscación de depósitos sin apelar a medidas de emergencia económica.
La previsión de acumulación de reservas se apoya fuertemente en el sector energético. El ministro proyectó que para el año 2030 la balanza comercial de este rubro generará un saldo positivo de 60.000 millones de dólares, lo que garantizará el flujo de divisas en el mediano plazo y neutralizará la histórica restricción externa de la Argentina.
En su mensaje ante el sector privado, Caputo desalentó las conductas especulativas y remarcó que el esquema económico vigente premia la inversión y la competencia, por lo que acumular stock o buscar cobertura en el mercado cambiario paralelo ya no resulta rentable. Asimismo, señaló que sectores como el textil y el calzado comenzaron a mostrar una moderación en sus márgenes de ganancias.
En el plano político, el ministro descartó un escenario de alternancia con la oposición actual al declarar de forma tajante que Axel Kicillof no llegará a la presidencia. El funcionario concluyó que la tendencia de recuperación de la economía real neutralizará los cuestionamientos y cualquier intento de desestabilización financiera.
