La policía de Sáenz Peña, puso en marcha una estrategia drástica para frenar a los grupos de más de 50 motos que generan ruidos y disturbios en la ciudad.
El operativo consistió en una técnica de encierro coordinado. Se cerraron los accesos frontales y traseros de una misma cuadra de forma simultánea con vallas y barreras.
El objetivo era dejar a los infractores acorralados para su identificación y secuestro de vehículos. Sin embargo, en las imágenes se observa como eluden tal dispositivo. Incluso, algunos motociclistas colisionaron a los inspectores.
