El consumo en supermercados de Corrientes cayó un 10 por ciento: Triplica al promedio del país

Aunque la facturación nominal en la provincia aumentó 15,2 por ciento interanual en junio, la inflación interna del sector transformó esa suba en una fuerte caída del consumo real de 9,8 por ciento, una cifra que triplica la media de contracción nacional.

Los indicadores locales de ticket promedio, ventas por habitante y rendimiento por metro cuadrado siguen en el fondo del mapa del consumo argentino.

Los datos de la Encuesta de Supermercados de junio de 2026 publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestran que Corrientes continúa en una situación de extrema debilidad en materia de consumo masivo.

Luego de haber sido en mayo la única jurisdicción de todo el país con una caída nominal en su facturación (-2 por ciento interanual), en junio registró una variación nominal positiva de 15,2 por ciento respecto al mismo mes del año anterior.

Sin embargo, este aumento en pesos fue el más bajo de toda la Argentina, quedando muy por debajo del promedio nacional, donde la facturación en supermercados creció 23,7 por ciento interanual.

Para comprender el volumen real de mercaderías que los correntinos llevaron a sus hogares, es necesario analizar el comportamiento de los precios dentro de las góndolas.

El índice de precios implícitos del sector -que mide la inflación específica dentro de los supermercados- registró en junio de 2026 una suba interanual de 27,7 por ciento a nivel nacional.

Al cruzar esta inflación sectorial con el incremento nominal del 15,2 por ciento registrado en las cajas de Corrientes, se estima que el consumo real en los supermercados de la provincia sufrió una contracción de aproximadamente 9,8 por ciento interanual.

Al igual que en meses anteriores, es necesario aclarar que este cálculo es una estimación indirecta. El Indec no publica un índice de precios constantes desagregado por provincia, por lo que se utiliza el deflactor promedio nacional. Si la suba de precios local fue mayor o menor a ese 27,7 por ciento, la caída del consumo real podría variar en consonancia.

No obstante, la pérdida de volumen de ventas en Corrientes (-9,8 por ciento estimado) vuelve a ser significativamente más severa que la registrada a nivel nacional, donde el índice de ventas a precios constantes mostró una caída de 3,1 por ciento interanual.

De este modo, la contracción del consumo en la provincia del «Taragüí» triplica la media de caída nacional .

La comparación con las provincias vecinas del Nordeste Argentino (NEA) confirma que el fenómeno correntino no se explica únicamente por una dinámica regional, sino por factores propios de la provincia.

Chaco, que comparte similitudes socioeconómicas con Corrientes, registró una suba nominal del 17,1 por ciento interanual en junio (frente al 19,8 por ciento de mayo). Por su parte, Misiones mostró un avance nominal de 18,3 por ciento interanual (mejorando notablemente respecto del 8,7 por ciento registrado en mayo).

Aunque ambas provincias vecinas se situaron por debajo del promedio nacional (23,7 por ciento), superaron a Corrientes por varios puntos porcentuales, dejando a esta última en el último lugar de dinamismo comercial del país.

La brecha de consumo de Corrientes con el resto de la Argentina no solo se manifiesta en los porcentajes de variación, sino en los valores absolutos de las compras. En la provincia operan 56 bocas de expendio, la misma cantidad que el mes anterior.

En junio de 2026, el ticket promedio por operación en Corrientes fue de 23.553 pesos, una cifra que resulta casi 14.357 pesos inferior al promedio nacional de 37.910 pesos. Esta diferencia refleja tanto el menor poder adquisitivo de los hogares correntinos como la selectividad extrema de las familias al momento de elegir los productos de su canasta.

Asimismo, las ventas por habitante en Corrientes se ubicaron en 18.694 pesos en junio, mostrando no solo una brecha abismal con el promedio nacional (53.479 pesos), sino también una preocupante caída nominal respecto de los 18.837 pesos por habitante registrados en mayo. Es decir, el gasto por habitante disminuyó incluso en pesos corrientes de un mes al otro.

Esta preocupante tendencia de estancamiento o retroceso mensual se observa también en el rendimiento por superficie. En los supermercados correntinos se facturaron en promedio 383.458 pesos por metro cuadrado durante junio, una cifra inferior a la registrada en mayo (386.381 pesos) y que apenas representa la mitad del promedio nacional de junio (744.679 pesos). Los locales correntinos muestran así un nivel de actividad comercial notablemente inferior al promedio de la Argentina.

El consumo en supermercados de Corrientes cayó un 10 por ciento: Triplica al promedio del país

Diario El Libertador (Corrientes)