A principios de febrero de 2026 vecinos de una zona rural de Empedrado levantaron su voz al conocer que la obra de incógnito que se construía a la altura del kilómetro 985 de RN 12 sería destinada a un emprendimiento para la producción de cerdos.
Después de alertar a las flamantes autoridades municipales de la jurisdicción, habían asumido el 10 de diciembre del año pasado luego de un traumático recambio institucional, quedaron más preocupados por las respuestas recibidas, pero no bajaron los brazos.

Comenzaron a detectar que no había autorización para la obra, pero tampoco legislación vigente que impida su construcción. Ese vacío legal daría tiempo a concluir y poner en funcionamiento el establecimiento.
En ese momento dejaron ser parte a CDN Ctes. comunicándonos la situación en búsqueda de la visibilización del reclamo. Para ese entonces, ya habían llevado adelante una asamblea que congregó a numerosos pobladores que se verían afectados por los olores nauseabundos del emprendimiento.
Aquel escenario posible, haría sucumbir el objetivo de un destino amigable con la naturaleza para el turismo y el ocio familiar. En pocos días se diluía el objetivo que habían pensado y los venían llevando a cabo en medio de los vaivenes económicos del país.
Hace varios años se trazaron ese objetivo que ahora estaba en peligro. Los temores aumentaron al conocer el origen de los presuntos inversores: Un exministro del gobierno provincial y exfuncionarios de gestiones comunales de la zona.
Aquella situación no los detuvo y sin temor a los «contactos» con el poder de turno que muchas veces hacen sucumbir loables objetivos emprendieron el reclamo institucional. Fueron a la justicia provincial y al municipio y al Concejo Deliberante de Empedrado.
Luego de varias y largas conversaciones con funcionarios y ediles de «La Perla del Paraná», llegó la propuesta para una solución administrativa que devolvería la tranquilidad y los sueños de habitantes, inversores y emprendedores en la comarca de Parada Cocco.
El proceso llevó su tiempo, pero dio el resultado esperado que cualquier mayoría en democracia quiere alcanzar. El respeto por sus derechos y la seguridad jurídica inquebrantable ante los atropellos de quienes a escondidas y con la prepotencia del acceso fácil a despachos oficiales quieren corromper las decisiones mayoritarias.
Finalmente, la semana pasada los concejales sancionaron un instrumento legal que declara a Parada Cocco como zona Sub-urbana. Un status legal que le devuelve la tranquilidad puesta en peligro.

Al conocer la noticia, Carlos Federico Ortiz posteó en sus redes sociales: «Es genial ver que el Honorable Concejo Deliberante haya aprobado la ordenanza. Esto demuestra la importancia de la participación ciudadana y el compromiso de los vecinos para lograr objetivos que benefician a su comunidad. ¡Y qué bien que los ediles hayan respondido de manera tan inmediata!».



