La interminable obra de la autovía sobre la Ruta Nacional Nº12, por solo 13 kilómetros de extensión, continúa en el centro de la polémica no solamente por las paralizaciones por parte de la empresa constructora y los giros o no de fondos para su concreción.
Esta vez, el concejal capitalino Gabriel Romero puso en duda la información oficial difundida por el Gobierno nacional respecto al grado de avance de la denominada «Travesía Urbana Corrientes», una obra estratégica para el acceso a la capital correntina que, pese a haber comenzado hace más de ocho años, continúa inconclusa y genera inconvenientes diarios a miles de usuarios.
El planteo surgió luego de que el jefe de Gabinete de la nación, Manuel Adorni, informara ante la Cámara de Diputados de la nación que la obra tendría un avance cercano al 77%. La cifra fue rápidamente cuestionada por Romero, quien sostuvo que el estado real de los trabajos dista mucho de lo reflejado en los informes oficiales.
«Cualquiera de los que transitamos por ese lugar sabemos que ese porcentaje es muy difícil que pueda ser real», expresó el edil en declaraciones a Radionord, reflejando una percepción ampliamente compartida por automovilistas, comerciantes y vecinos de la zona.
A partir de esas dudas, el concejal impulsó un pedido para que el Departamento Ejecutivo Municipal gestione ante el Distrito 10 de Vialidad Nacional un informe técnico actualizado y detallado sobre el estado de ejecución de la obra. El objetivo es conocer con precisión qué trabajos fueron efectivamente realizados, cuáles continúan pendientes y bajo qué criterios se sostiene el porcentaje informado por la Nación.
La situación genera creciente malestar porque la autovía se convirtió en un símbolo de la lentitud y la desarticulación de la obra pública nacional en Corrientes. Desde su inicio, la construcción atravesó distintas gestiones presidenciales y provinciales, acumulando demoras, relicitaciones, modificaciones de plazos y reiteradas promesas incumplidas.
Mientras tanto, el tránsito diario por la Ruta 12 continúa marcado por desvíos, sectores a medio terminar, problemas de iluminación y una infraestructura que dista de responder al intenso movimiento vehicular del principal acceso a la ciudad. Comerciantes y vecinos también advierten pérdidas económicas y complicaciones derivadas de una obra que parece no encontrar un cierre definitivo.
«Ha habido un incumplimiento muy fuerte por parte del sector político respecto a los correntinos», afirmó Romero, quien consideró indispensable transparentar el estado real de los trabajos y establecer responsabilidades sobre una obra que, lejos de mostrar señales claras de finalización, continúa acumulando interrogantes.
Las críticas por el estado de las rutas nacionales en Corrientes sumaron una nueva voz de alarma. Mientras crecen los cuestionamientos por la demora de la autovía de la Ruta 12, desde el sindicato de trabajadores viales advierten sobre el deterioro generalizado de la infraestructura vial y el riesgo de despidos ante las políticas impulsadas por el Gobierno nacional.
El representante sindical Alfredo Ramírez cuestionó el Decreto 253/26 y denunció una fuerte reducción de recursos destinados al mantenimiento de rutas. Según sostuvo, los fondos provenientes de impuestos a combustibles y lubricantes «no están llegando» al sistema vial.
En declaraciones a FM Total de Curuzú Cuatiá, Ramírez aseguró que las rutas nacionales se encuentran «de regular a peor» y señaló especialmente el estado crítico de la Ruta 14. También rechazó la posibilidad de transferir corredores nacionales a provincias o empresas privadas, al considerar que eso implicaría abandono de los tramos menos rentables y pérdida de puestos laborales.
«Hace tiempo que quieren hacer desaparecer Vialidad Nacional», afirmó el dirigente, quien además alertó que muchos trabajadores podrían quedar sin funciones si avanzan las concesiones o privatizaciones.

Diario Norte (Corrientes)