Ingredientes (para 4 porciones):
Para la base:
1 taza de granola (puede ser artesanal o de tu preferencia)
2 cucharadas de miel
1 cucharada de manteca derretida o aceite de coco
Para la crema:
2 tazas de yogur natural cremoso (puede ser griego o tradicional)
2 cucharadas de azúcar mascabo o miel
1 cucharadita de esencia de vainilla
Para decorar:
Frutas frescas a gusto: frutillas, arándanos, kiwi, mango o banana
Un toque de coco rallado, semillas de chía o de cacao para finalizar
Preparación paso a paso:
1. Prepará la base crujiente:
En un bowl, mezclá la granola con la miel y la manteca derretida.
Extendé la mezcla sobre una bandeja y llevá al horno 10 minutos a 180 °C, hasta que esté dorada y crocante. Dejala enfriar.
2. Endulzá el yogur:
En otro recipiente, mezclá el yogur natural con la miel (o azúcar mascabo) y la vainilla hasta que quede una crema suave y perfumada.
3. Armá el postre:
En copas o frascos de vidrio, colocá una capa de granola crujiente en la base, luego una capa generosa de yogur y por último, frutas frescas cortadas en cubos o rodajas.
4. Decorá a tu gusto:
Agregá un toque de coco rallado, semillas de chía o un hilo de miel por encima para darle brillo y un toque gourmet.
5. Enfriá y disfrutá:
Llevá las copas al refrigerador por al menos 30 minutos antes de servir. ¡La textura fría con el contraste crujiente es una delicia total!
Tip extra:
Si querés un toque más goloso, podés añadir una capa de dulce de leche o mermelada artesanal entre el yogur y las frutas. nadie podra
resistirse!