La Virgen de Itatí estrena un manto que abraza la devoción de todo un pueblo

A pocos días de que Itatí vuelva a recibir a miles de peregrinos para celebrar a su Patrona, la imagen original de la Virgen ya luce un nuevo vestuario que trasciende lo estético para convertirse en un verdadero gesto de fe. El nuevo manto, la manga y la pechera fueron confeccionados especialmente para la Madre de los correntinos, como una ofrenda cargada de simbolismo y devoción.

La creación estuvo a cargo del diseñador correntino Henry Cardozo, quien asumió el desafío con la emoción de quien no solo pone su talento al servicio de una obra, sino también su propia fe.

«El manto de la Virgen de Itatí no es una tela; es un símbolo de protección para el pueblo correntino», expresó al equipo de Comunicación de la Basílica. Sus palabras resumen el profundo significado que tiene esta prenda para generaciones de fieles que encuentran en la Virgen un refugio espiritual y una presencia constante en los momentos de alegría y de dificultad.

Confeccionado sobre dos metros y medio de pana de alta calidad, el manto se distingue por un intenso color celeste pintado a mano, evocación del cielo y de la pureza mariana. Los delicados bordados realizados con hilos de oro y plata, el calado artesanal, las piedras y los cristales fueron incorporados para representar la realeza de María, la luz de la fe y el vínculo permanente entre la Virgen y la tierra correntina. Cada detalle fue elaborado de manera artesanal, convirtiendo a la pieza en una verdadera obra de arte sacro.

La vestición de la sagrada imagen se realizó en el Camarín de la Basílica, en una ceremonia íntima encabezada por el rector del Santuario, padre Claudio Javier Muñoz, junto a las camareras Melanis, Sara y Susana, con la colaboración de Tunino y Carlos. Lejos de ser un simple cambio de vestimenta, el momento representó la renovación de una tradición centenaria que emociona a los devotos y prepara el corazón de la comunidad para las fiestas patronales.

Desde la Basílica agradecieron especialmente a Henry Cardozo por esta «obra de amor» dedicada a la Tierna Madre de Itatí. Porque cada nuevo manto que viste la Virgen no solo embellece su imagen: también recoge las plegarias, las esperanzas y el cariño de un pueblo que, generación tras generación, sigue encontrando bajo su amparo un motivo para creer y seguir adelante.

La Virgen de Itatí estrena un manto que abraza la devoción de todo un pueblo

Diario Norte (Corrientes)