El sitio Contenidos Libres informa que la ciudad de #PasodelosLibres fue escenario de una convocatoria frente al juzgado local. Se congregaron para exigir respuestas urgentes por el caso de Mauro Báez Martelli.
Tras cuatro meses de agonía en coma en un hospital de la ciudad de Corrientes, el fallecimiento del reconocido y querido docente ha dejado una herida abierta en la sociedad que hoy reclama transparencia judicial.
El medio libreño agrega que el malestar social no es casual. El eje del conflicto radica en la decisión judicial de mantener a Ángel Pacheco como el único imputado, ignorando la responsabilidad de las otras tres personas que lo acompañaban en el vehículo al momento del trágico hecho.

La narrativa de los hechos, reconstruida por quienes exigen justicia, expone una secuencia de una gravedad extrema que cuestiona la calificación actual:
Estado de vulnerabilidad: Se señala que el conductor se encontraba en estado de ebriedad y circulaba sin la cobertura de seguro correspondiente.
Abandono de persona: Lejos de ser un accionar derivado del «estado de shock», lo ocurrido se describe como una omisión deliberada. Según testimonios, el vehículo se detuvo a media cuadra del lugar del accidente y, a pesar de ser advertidos por los vecinos sobre el estado crítico de Mauro, los cuatro ocupantes decidieron ignorar el pedido de auxilio y retirarse.
Encubrimiento: Tras el hecho, los ocupantes tuvieron tiempo suficiente para esconder el vehículo. Pasaron varias horas hasta que finalmente Pacheco se presentó ante las autoridades para asumir la responsabilidad, una maniobra que, para la familia, sugiere un intento de desviar la investigación y proteger a los otros acompañantes.

La familia de Mauro Báez Martelli sostiene que la impunidad de los otros tres involucrados resulta inaceptable. El argumento de que los acompañantes no tienen responsabilidad es visto como una falta de rigor profesional y un insulto a la memoria de la víctima.
La manifestación de este jueves es un mensaje al Juzgado de Paso de los Libres. La sociedad no acepta que el hecho, marcado por el abandono de persona y la presunta huida premeditada, se resuelva con una imputación individual que parece diseñada para omitir la complicidad de los acompañantes.
“La justicia debe dejar de mirar hacia otro lado. Es hora de que el proceso judicial sea integral, investigue a los cuatro ocupantes por igual y dé respuestas concretas a una familia que, tras cuatro meses de calvario, lo único que pide es que los responsables paguen por sus actos”, concluye Contenidos Libres.
