Por decreto del presidente Javier Milei izaron la bandera de EEUU en la VII BRIGADA Aérea de Moreno, Buenos Aires.»
La imagen captada en la localidad bonaerense de Moreno es el resultado de una norma que lleva la firma del presidente de la República. «Tropas norteamericanas residen en la séptima base aérea de Moreno bajo el ejercicio militar Daga Atlántica», sostiene el decreto 264/26 firmado por Javier Milei.
La intendenta local Mariel Fernández ya presentó denuncias judiciales y una protesta formal al sostener que afecta a la soberanía del país. Al repudio se suman los excombatientes de Malvinas.
el repudio al izamiento de una bandera extranjera en territorio argentino se suma a otro hecho similar ocurrido en el Monumento a la Bandera de Manuel Belgrano, ubicado en Rosario.
El 22 de abril pasado se izó la bandera de Israel en la ciudad santafesina para conmemorar el 78° aniversario de la independencia de país de Medio Oriente.
El acto comenzó con el izamiento de la bandera argentina en el mástil mayor, seguido por la elevación de la bandera israelí dentro del Monumento mientras se entonaban ambos himnos nacionales.
Participaron autoridades locales, representantes de la comunidad judía y aproximadamente 400 alumnos de la Escuela Jaim Najman Bialik, acompañados por familias y docentes.
La ceremonia buscó honrar a los creadores del Estado de Israel y recordar a las víctimas del terrorismo y soldados caídos, según explicó la directora de la institución educativa, Dana Epstein. Gabriel Weitz, vicepresidente de la Asociación Israelita, destacó la importancia de mostrar la diversidad y los logros de Israel más allá de los conflictos de Medio Oriente en su territorio.

El evento generó controversia debido al uso de un símbolo argentino para conmemorar la independencia de otro país, aunque los organizadores defendieron la actividad como un puente cultural y educativo, resaltando la tecnología, diversidad y desarrollo del país homenajeado. La jornada finalizó con un tono festivo, incluyendo el canto de “feliz cumpleaños” al Estado de Israel por parte de los asistentes.
Este acto se enmarca en la continuidad de celebraciones de la comunidad judía en Rosario y refleja tanto la dimensión educativa y cultural como la polémica simbólica que puede generar el uso de espacios patrios para eventos internacionales.
