La municipalidad de Corrientes informó detalles de la transformación que lleva adelante para combinar seguridad vial y paisaje urbano. La intervención se extiende desde la calle San Juan hasta Salta y tiene un plazo de ejecución de 60 días.
Los trabajos, incluyen la construcción de un nuevo parterre central con bloques de hormigón especialmente diseñados para separar los carriles de circulación y, al mismo tiempo, incorporar vegetación ornamental.
Las estructuras que ya pueden observarse en el sector cumplen una doble función. Por un lado, serán parte del diseño paisajístico de la costanera y, por otro, funcionarán como una barrera física para ordenar el tránsito.
El sistema fue diseñado para cumplir un rol similar al de los conocidos muros New Jersey utilizados habitualmente en obras viales para dividir físicamente los sentidos de circulación, indica el parte municipal.
La obra no está exenta de polémica. La arquitecta ines realizó diferentes publicaciones sobre la necesidad y oportunidad de la tarea llevada a cabo por la gestión del intendente Claudio Polich.
“Soy amante de mi ciudad y de la Avenida Costanera. Todos los días paso y observo esta intervención y pienso en el paisaje privilegiado que tenemos, en la maravillosa forestación, en la escala humana, en el equilibrio entre los espacios naturales y construidos, y me pregunto, ¿cuáles son las prioridades en los espacios públicos de los correntinos?”, escribió en uno de sus posteos.
En otro más extenso realiza una evaluación técnica sobre la conveniencia de la obra pública municipal. La profesional recuerda que “es el principal espacio público de la ciudad. Espacio de salud, deporte, encuentro para manifestaciones turístico-culturales. Su éxito se mide en cantidad de gente que permanece, no solo que circula”.
También recuerda que “es un corredor verde para el clima subtropical a tropical que tenemos. Aporta sombra, mitiga el calor, permite infiltración de agua y es hábitat de flora y fauna urbana.
Para Presman, los trabajos no resuelven el conflicto de fondo. “El problema no es que los autos crucen. El problema es que camiones de 30 toneladas circulen por una avenida – red secundaria – que, si bien es de circunvalación, sigue siendo el paseo. El hormigón no frena un camión. Pone una barrera en el peor lugar. Convierte el paseo en 2 veredas angostas que dan a una ´autopista´”
NO es compatible con la identidad: Estamos incorporando una compleja infraestructura portuaria en el principal espacio público de la ciudad. Poner hormigón en el cantero es la solución más barata y visible, pero no ataca la causa. ¿Cuál es el estudio costo-beneficio que la respalda?”, se pregunta la exministra de Turismo de la provincia.
Por último, advierte que “toda la evidencia, local e internacional, indica que “las costaneras exitosas del siglo 21 se construyen con Identidad propia, abriendo vistas, sumando verde y priorizando al peatón. La inversión pública debe ser importante, pero sobre todo debe ser inteligente, con visión de ciudad y de futuro”.
